La rosácea no es una condición de la piel que generalmente se asocie con la piel de color. Una característica principal de la rosácea es el enrojecimiento o eritema del rostro. Sin embargo, la rosácea sí se produce en personas de color, incluso en afroamericanos, latinos y asiáticos y, a menudo, se diagnostica mal o no se diagnostica.
¿Qué es la rosácea? También conocida como “acné adulto”, es una enfermedad crónica de la piel que se caracteriza por el enrojecimiento facial, pápulas (protuberancias) o pústulas (protuberancias con pus) que puede confundirse con el acné y otras enfermedades de la piel. La condición afecta a más de 13 millones de estadounidenses, generalmente entre los 30 y 50 años de edad. Aunque se diagnostica con más frecuencia en personas de piel blanca, también afecta a personas de piel morena, especialmente a personas cuyo origen deriva de numerosos grupos étnicos y raciales, incluso africanos, asiáticos, estadounidenses nativos, latinos y caucásicos. Según el tono de la piel, la rosácea puede tener una apariencia muy diferente en personas de color; sin embargo, no deja de ser psicológicamente angustiante.
La causa de la rosácea no se comprende por completo. Las teorías principales incluyen una reactividad incrementada del sistema vascular (vaso sanguíneo), la falta de resistencia de los tejidos de los vasos sanguíneos o incluso una causa infecciosa (es decir, un insecto que provoca la rosácea en algunas personas). La rosácea se agrava por varios factores desencadenantes que incluyen comidas condimentadas o picantes, bebidas calientes tales como café o té, alcohol (especialmente vino tinto), exposición al sol y clima cálido, entre otros (consulte el cuadro a continuació).
Los signos de la rosácea pueden variar en gran medida de persona a persona e incluso en una sola persona con el transcurso del tiempo ya que la condición tiende a veces a agravarse y otras a mejorar. Existen 4 subtipos de rosácea mencionados a continuación. Una persona puede padecer uno o más de estos subtipos.
Subtipos de la Rosácea
- Erythematotelangiectatic: ruborización facial, enrojecimiento permanente y telangiectasias
(pequeños vasos sanguíneos rojos y ondulados)
- Papulopustular: protuberancias o pústulas (protuberancias con pus)
- Phymatous: engrosamiento de ciertas áreas de la piel que puede provocar un aumento del tamaño de la nariz, el mentón o las orejas.
- Ocular: enrojecimiento de los ojos con ardor, picazón o sequedad
Las personas que padecen rosácea tienden a presentar no sólo vasos sanguíneos dilatados, sino que también una cantidad mayor de vasos sanguíneos, que provocan el enrojecimiento de la piel. En la rosácea erythematotelangiectatic, el enrojecimiento con más frecuencia aparece en la zona central del rostro, incluso las mejillas, el mentón, la nariz y la frente. También puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo como el cuello, las orejas, el cuero cabelludo, la espalda, las extremidades y el abdomen. Otros signos generalmente incluyen fácil ruborización o enrojecimiento del rostro y telangiectasias. También es común el ardor o la picazón en la piel del rostro. La piel puede ser muy sensible y presentar sequedad e hinchazón.
La rosácea papulopustular es muy parecida al acné común con pápulas (pequeñas protuberancias rojas o rojizas) y pústulas (protuberancias con pus); sin embargo, se diferencia del acné común en que no presenta comedones (espinillas o barros). Las pápulas y pústulas generalmente se producen en las mejillas, entre las cejas y en el mentón, y a menudo se superponen sobre el enrojecimiento o eritema. Los síntomas que se asocian con este tipo de rosácea incluyen picazón o ardor. La piel también puede ser muy seca o reseca. Algunas personas padecen tanto rosácea como acné común, lo que dificulta el diagnóstico de la rosácea.
En la rosácea phymatous, se produce un desarrollo de tejido fibroso que provoca un aumento del tamaño de ciertas áreas del rostro, como la nariz y el mentón. Afortunadamente, éste no es un tipo común de rosácea y ocurre con poca frecuencia en mujeres.
La rosácea ocular produce enrojecimiento, irritación e inflamación (conjuntivitis) que afectan a los ojos. Los ojos a menudo arden o pican y pueden producir molestias.
La rosácea puede confundirse con otras enfermedades de la piel que incluyen acné común y lupus eritematoso cutáneo subagudo (una forma de lupus de la piel) y con el uso inapropiado de cremas de cortisona. Los dermatólogos pueden distinguir entre estos problemas de la piel y recetar los medicamentos correctos.
Tratamiento de la Rosácea
La mayoría de las personas que padecen rosácea necesitarán una combinación de medicamentos tópicos y orales recetados. Aunque en algunas personas la rosácea mejorará sin tratamiento, no existe una cura. También es importante tener en cuenta que las personas que padecen rosácea presentan una piel muy sensible y esto se complica en las mujeres de piel morena quienes ya presentan una tendencia a tener piel sensible e hiperpigmentación. Por lo tanto, se debe prestar atención al elegir productos para el cuidado de la piel diarios incluso cremas limpiadoras, tónicos y cremas hidratantes. Productos abrasivos y de textura áspera deben evitarse en la piel propensa a la rosácea. Debido a que sin duda se necesitarán medicamentos recetados para tratar su rosácea, consulte con su dermatólogo. Su dermatólogo elegirá los medicamentos más apropiados para su piel.
Antibióticos orales
Aunque no existe una causa microbiológica de la rosácea confirmada, los agentes antimicrobianos y antibióticos trabajan bien en el tratamiento de la rosácea. Las formas más graves o resistentes de la rosácea pueden tratarse con un antibiótico oral. Los antibióticos orales más efectivos son aquellos de la familia de las tetraciclinas e incluyen tetraciclina, minociclina y doxiciclina. Algunos dermatólogos recetan doxiciclina en dosis bajas para tratar esta condición. Se cree que los antibióticos en dosis bajas reducen la inflamación en la piel sin causar la resistencia de bacterias. En todos los tratamientos con antibióticos, se requieren de 4 a 8 semanas. Muchos pacientes pueden interrumpir los antibióticos orales y conservar una apariencia mejorada sólo con el tratamiento tópico.
Antimicrobianos y antibióticos tópicos
La rosácea leve se trata efectivamente con agentes antimicrobianos o antibióticos tópicos. Éstos incluyen ácido azelaico, clindamicina al 1% combinada con peróxido de benzoilo al 5%, azufre al 5% combinado con sulfacetamida sódica al 10% y metronidazole al 0.75% o 1%. Estos agentes antibióticos tópicos se venden en forma de gel, cremas, lociones o jabones líquidos. Generalmente se aplican en el rostro una o dos veces al día y deben utilizarse durante 6 a 8 semanas antes de observar una mejora. Los efectos secundarios posibles pueden incluir ardor, picazón o irritación de la piel del rostro. Recientemente, el peróxido de benzoilo al 5%/clindamicina al 1% en gel y el ácido azelaico al 15% en gel han demostrado ser efectivos en el tratamiento de la rosácea y el ácido azelaico al 15% en gel demostró una superioridad en comparación a algunos tratamientos tópicos más antiguos.
A continuación se mencionan algunos de los tratamientos más comunes de la rosácea.
Nombres de marcas de antibióticos orales
- Tetraciclina 250, 500 MG BID
- Minociclina 50, 75, 100 MG QD-BID Minocin, Dynacin
- Doxiciclina 20, 50, 75, 100 MG QD-BID Monodox, Doryx, Adoxa
- Doxiciclina Adoxa 1/100 Pack, 2/100 Pack
(MG=miligramos; QD= una vez al día; BID= dos veces al día; DS=concentración doble)
Nombres de marcas de antimicrobianos y antibióticos tópicos
- Ácido azelaico al 15% Finacea
- Clindamicina al 1%/peróxido de benzoilo al 5% Benzaclin, Duac
- Sulfacetamida sódica al 10% /sulfa al 5% Rosac, Rosanil, Ovace
- Metronidazole 1.0% Noritate Cream
- Metronidazole 0.75% Metrogel, Metrocream, Metrolotion
Otros tratamientos para la rosácea que utilizan luz de láser y luz pulsada intensa han demostrado su capacidad para mejorar el enrojecimiento y la telangiectasias en la rosácea. La cantidad de tratamientos que se necesitan varían de sólo uno a más de cuatro. Sin embargo, las mujeres de piel morena deben ser cuidadosas ya que la hiperpigmentación puede desarrollarse como resultado de estos procedimientos. Asegúrese de tratar esta posibilidad con el dermatólogo que lo está tratando.
Factores Desencadenantes de la Rosácea
- Comidas: comidas picantes o condimentadas
- Bebidas calientes: café o té,
- Alcohol: vino tinto
- Climas cálidos
- Duchas de vapor
Rosácea por esteroides (un gran problema estético)
La rosácea por esteroides se ha vuelto una forma demasiado común de la rosácea en mujeres de piel morena. Este tipo de rosácea se produce por cremas de corticosteroides (cortisona) de uso prolongado e incorrecto generalmente en la piel del rostro. Estas cremas de cortisona pueden ser de venta libre (hidrocortisona), cortisonas recetadas o cremas vendidas ilegalmente en tiendas de artículos de belleza (algunos nombres incluyen Dermovate o Movate). Las cremas de cortisona recetadas a menudo se utilizan para tratar enfermedades de la piel tales como eczemas, psoriasis y otros tipos de inflamación. Sin embargo, las mujeres de piel morena se equivocan cuando utilizan las cremas de cortisona en el rostro por razones estéticas. Muchos de los pacientes que he atendido han utilizado estas cremas por periodos prolongados (meses o incluso años). ¿Por qué? Porque al principio las cremas de cortisona otorgarán a la piel una apariencia sin manchas, suave y lisa. Muchas mujeres las utilizan porque han escuchado que las cremas de cortisona unificarán las decoloraciones y el tono de la piel. Desafortunadamente, estas mujeres se conducen a un gran problema estético. Con el tiempo, una erupción parecida a la rosácea desarrollará primero telangiectasias y enrojecimiento y, luego, protuberancias. La piel puede volverse muy delgada (deteriorarse) y brillante. Cuando se interrumpe el uso de la crema de cortisona, la piel sufre una “abstinencia”. Es como si la piel fuera adicta a la crema de cortisona y cuando se interrumpe su uso la piel comienza a arder y a picar y se produce una erupción cutánea. El proceso de abstinencia puede durar semanas o meses; sin embargo, varios de los medicamentos utilizados para tratar la rosácea pueden utilizarse para minimizar el proceso de abstinencia. Las mujeres de piel morena deben tener en cuenta el daño asociado con el uso de las cremas de cortisona en el rostro y evitar su uso.