LLa terapia con láser se utiliza para tratar muchas condiciones dermatológicas, desde crecimiento excesivo de vello, vasos sanguíneos a tatuajes, sólo para mencionar unos pocos. Lamentablemente, muchos pacientes creen que el láser es algo mágico, pero tiene sus limitaciones, particularmente en los casos de piel morena. El término ‘láser’ es un acrónimo que significa: "Amplificación de Luz por Emisión Estimulada de Radiación", lo que significa que se amplifica la luz (intensificada) con el uso de un gas, líquido o medio sólido (que suple a los electrones) que simula la emisión de la radiación (energía). La luz intensificada del láser tiene por objeto un componente de la piel llamado cromóforo. Los cromóforos pueden ser melanina, hemoglobina (sangre), agua, o incluso la tinta de un tatuaje. La luz láser se divide en diferentes longitudes de onda y cada longitud de onda es absorbida por determinados cromóforos. Cuando una longitud de onda específica es absorbida por un cromóforo, da a lugar a una reacción que genera calor. A su vez, el calor destruye el cromóforo. En el caso del vello facial, el láser [Nd:YAG láser (el medio es – neodimio de granate de itrio y aluminio) o el láser diodo] es absorbido por la melanina presente en el vello, calienta el vello y lo destruye.
Cuando el láser se utiliza para tratar pieles de color, la luz del láser atraviesa la piel, que tiene una alta concentración de melanina. Esta melanina puede absorber la luz del láser, se puede calentar, y por consiguiente, herir o destruir las células de la piel. Cuando la luz alcanza su objeto y es absorbida por el cromóforo, el calor generado se puede propagar en la piel cercana a la zona afectada, y una vez más, puede herir o destruir las células. La luz de láser tiene el potencial de causar diferentes tipos de lesiones serias de piel, como ampollas, quemaduras, cicatrices, o decoloración (porciones claras u oscuras) de piel. Dado el alto contenido de melanina, como se explicó anteriormente, las personas con piel morena están expuestas a un riesgo mayor de sufrir efectos colaterales por tratamientos con láser. Por consiguiente, la aplicación del láser sólo debe realizarse por un médico con experiencia en tratamientos con láser así como también en tratamientos a pieles morenas. Se ha desarrollado una nueva línea de láser que generan calor menos dañino (láser de pulso largo) y que refrescan la piel con eficacia (punta enfriada con zafiro, spray criógeno, o flujo de aire frío). Estos láser son los más apropiados para personas de descendencia africana, asiática o latina. Otra manera de garantizar seguridad con un tratamiento con láser es realizando pruebas (sobre pequeñas porciones de piel) para determinar de qué manera la piel reaccionará al láser.
Láser
Se han desarrollado muchos tipos diferentes de láser y es importante comprender qué tipo de láser son los más adecuados para cada procedimiento. Su dermatólogo será quien decida cuál es el tipo de láser indicado para usted. Por lo general, en los casos de piel morena, la remoción del vello (depilación) se logra mejor con los láser de pulso largo, diodo y Nd:YAG; la remoción de tatuajes con el láser Q-switched Nd:Yag; la decoloración de la piel y los vasos sanguíneos con los láser Nd: YAG, Dye o ILP; y las arrugas y cicatrices de acné con láser ILP no ablativo. A continuación se resaltan los tipos de láser más comunes y sus respectivos usos.
Tipo |
Ejemplos |
Usos |
Tipo de Piel compatible |
Q-switched Nd:YAG(1064 nm)
Pulso largo Nd:YAG |
SmartEpil
Idem anterior |
Pigmentación de piel, incluye lentigos y tatuajes.
Remoción de vello y lesiones vasculares tratadas con láser.
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Se puede aplicar en todos los tipos de piel
Se puede aplicar en todos los tipos de piel |
Pulso largo: Diodo
(800nm- 810 nm) |
Desviación clara |
Remoción de vello con láser |
Se puede aplicar en todos los tipos de piel |
Luz Pulsada Intensa (LPL)
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Quantum |
Pigmentaciones rojizas y morenas, textura de la piel, vasos sanguíneos, líneas faciales y cicatrices de acné. |
Se puede aplicar en todos los tipos de piel, incluyendo la piel de color. |
Remoción de vello con láser
Hace tiempo que las mujeres luchan para combatir el vello no deseado del rostro y otras partes del cuerpo, que suele ser tan incómodo. Para muchas mujeres cansadas de depilarse con la hojita de afeitar, la pincita o la cera, además de cremas depilatorias y el largo y engorroso proceso de la electrólisis, la remoción del vello mediante el láser es una opción interesante. Hoy en día, el láser se puede utilizar para la remoción definitiva del vello del rostro, así como también de las axilas, el cavado, y la mayoría de otras partes del cuerpo. Es necesario saber que para reducir el crecimiento del vello, se requieren de múltiples tratamientos con láser. En general, lleva de 4-6 tratamientos de láser porque el vello sólo se elimina durante su ciclo de crecimiento. Debido a que no todos los vellos se encuentran en la misma fase del ciclo, se necesita más de un tratamiento para reducirlos definitivamente. Después de 4 o 5 tratamientos, la mayoría de los pacientes notan una reducción del vello del 50%-85%.
Tanto el láser de pulso largo como el diodo y el Nd:YAG son los más apropiados para la remoción de vello en pieles morenas. Un estudio reveló una reducción del vello de más del 50%, 6 meses después del tratamiento con el láser pulso largo Nd:YAG. La terapia con láser es relativamente rápida y lleva de unos pocos minutos a una hora, según la porción de zona a tratar. Después del tratamiento, se pueden retomar las actividades normales de inmediato. Al momento de realizar el procedimiento, es importante no tener en la piel ningún maquillaje u otro producto para su cuidado. Todos los pacientes bajo tratamiento con láser deben evitar broncearse, antes y después de los tratamientos de remoción del vello. Para que los tratamientos sean efectivos, debe haber vello en el folículo para que la luz del láser lo capte. Por consiguiente, no se debe depilar ni con cera, pincita u hojita de afeitar, en las 3- 4 semanas anteriores al tratamiento. El proceso en sí mismo es relativamente indoloro, y la mayoría de los pacientes no sufrieron dolor alguno o muy leve. También es necesario proteger la piel con un bloqueador solar antes y después del procedimiento.
A medida que envejecemos, a las mujeres de piel morena más clara se les pueden aparecer cierto enrojecimiento de los vasos sanguíneos (las telangiectasias) del rostro y otras partes del cuerpo, así como también pueden hacerse visibles las venas de las piernas. El uso del láser para lesiones vasculares puede ser delicado, ya que los tipos de luz utilizados para tratar estas lesiones también son absorbidos por la melanina de la piel morena. Y esto puede dañar la piel. El láser vascular, que utiliza una mayor longitud de onda, como el Nd:YAG, en cierta medida reduce este riesgo, y se utiliza para tratar las venas de las piernas cuando la escleroterapia no es apropiada. En el tratamiento con láser, la luz detecta, penetra, calienta y daña el vaso sanguíneo. Luego, el organismo re-absorbe el vaso, y el flujo sanguíneo es re-direccionado por otras venas. Estos tratamientos suelen llevar 20 – 60 minutos y se pueden experimentar una leve sensación de quemazón.
En la piel tipo asiática, se han tratado las manchas de nacimiento rojizas como el vino tinto con la luz emitida por el láser LPD con varios resultados. En un estudio con 107 pacientes asiáticos, el 23% tuvo al menos una aclaración de la mancha del 50%; sin embargo, el 14% sufrió de efectos colaterales, entre los más comunes se encontró la pigmentación anormal de la piel. Se ha utilizado el láser pulso largo Nd:YAG para tratar telangiectasias y pequeñas venas rojas en las piernas de mujeres con piel morena. Estos tratamientos con láser suelen ser bien tolerados, aunque la pigmentación de la piel se encuentra dentro de los potenciales efectos secundarios.
Remoción de Tatuajes con Láser
Si bien realizarse un tatuaje es tarea relativamente sencilla, eliminarlo suele costar mucho trabajo. Al realizarse un tatuaje, se inyecta tinta a la piel, y así se convierte en parte de la piel para siempre. Los tratamientos con láser se utilizan para la remoción de tatuajes, pero con distintos logros. Algunas tintas de color son más sencillas de remover que otras. Debido a que el pigmento negro absorbe toda la luz del láser, es el más sencillo de remover. El verde es el más difícil, y el rojo y azul son más fáciles. En términos general, la remoción de un tatuaje puede costar mucho tiempo y dinero.
El láser Nd:YAG Q-switched quizá sea el más apropiado para la remoción de tatuajes en las personas de color. Se han utilizado otros tipos de láser, como el Q-Switched alexandrite y el rubí Q-switched; pero es mayor el riesgo de que aparezcan manchas claras u oscuras y cicatrices en la piel. La remoción del tatuaje puede requerir de 8-12 tratamientos, espaciados por 6 a 8 semanas entre uno y otro. El láser selectivamente detecta el pigmento del tatuaje, lo fragmenta, y el organismo lo re-absorbe y lo elimina. Cada sesión permitirá que el láser fragmente más el pigmento y penetre con mayor profundidad en la piel. La mayoría de los tatuajes no se logran eliminar del todo con los tratamientos con láser, y es posible que se vea una sombra del tatuaje después del tratamiento.
Láser para Lesiones Pigmentadas
Como ya se mencionó anteriormente, las personas de piel morena tienen mayores concentraciones de melanina en la piel, y la melanina puede ser muy reactiva. Por consiguiente, pueden aparecer muchas enfermedades dérmicas con un desagradable exceso en la pigmentación. Entre algunas de ellas: melasma, hiperpigmentación postinflamatoria, lentigos, nevus de Ota. Estos desórdenes se trataron con láser, con logros variables.
El melasma, común en las asiáticas, latinas y afroestadounidenses, ha sido tratado con los láser rubí Q-switched y el de Erbium YAG, pero en la mayoría de los casos el resultado fue una inaceptable decoloración de la piel. Los lentigos (pecas del sol o hígado), comunes entre las asiáticas y latinas, después de uno o dos tratamientos, responden al láser rubí Q-switched, al Q-Switched alexandrite y al Q-switched Nd:YAG doble frecuencia. En un principio, aparece en la piel una zona blanca, y luego se escama en el lugar donde se aplicó el tratamiento. La hiperpigmentación postinflamatoria puede presentarse y se ha registrado en el 1% al 50% de los pacientes asiáticos tratados con láser.
La Nevus de Ota (una mancha oscura presente en la sien) es muy común entre las pieles asiáticas, pero también entre las afroestadounidenses. Varios láser se utilizaron para tratar la Nevus de Ota, entre los cuales citamos: el láser rubí Q-switched, el Q-Switched alexandrite y el Q-switched 1064-nm Nd:YAG. Los resultados fueron variables. Por lo general, se requieren de 3-4 tratamientos durante 3-4 meses, para ver alguna mejora. Algunos efectos colaterales incluyen: hiperpigmentación postinflamatoria, hipopigmentación, asperezas en la piel y cicatrices. Un investigador que comparó el láser Q-switched alexandrite con el Q-switched Nd:YAG, en pacientes asiáticas, para el tratamiento de la Nevus de Ota, descubrió que el tratamiento mejor tolerado era con el láser Q-switched alexandrite, pero que el más efectivo era con el láser Q-switched Nd:YAG. En pacientes afroestadounidenses, el láser más apropiado para tratar la Nevus de Ota es el Q-switched Nd:YAG.
Cicatrices Hipertróficas y Queloidales
En primer lugar, es importante aclarar que las cicatrices hipertróficas o queloidales no deben tratarse con el láser de dióxido de carbono, que es similar a una escisión quirúrgica, por el riesgo de que el queloide vuelva a aparecer. Las cicatrices queloidales e hipertróficas se han tratado, con cierto grado de avance, con el láser LPD, que detecta el vaso sanguíneo presente en la cicatriz. Esto disminuye el suministro de sangre y, en teoría, el queloide se encoje. El láser LPD no remueve la cicatriz e su totalidad pero reduce su tamaño y el color rojizo. Deja la cicatriz más suave y menos dolorosa o con menos picazón. A veces, el láser se combina con inyecciones de esteroides para aplanar la cicatriz en forma más absoluta.
Luz Pulsada Intensa
El tratamiento de Luz Pulsada Intensa (ILP), también llamado fotorejuvenecimiento, es una nueva tecnología con láser que trata vasos sanguíneos, lentigos, líneas y arrugas suaves, cicatrices de acné y poros dilatados. Con la ILP, se envían a la piel pulsos de alta densidad de luz banda ancha. Ya que es un tratamiento no ablativo, es decir, que no daña la superficie de la piel, es adecuado para pieles de tonos más oscuros. La luz penetra la piel en profundidad y deja las capas superficiales sin dañar. La acción térmica de la ILP estimula la formación de colágeno en la capa dérmica de la piel, y así, mejora las cicatrices y el aspecto envejecido de la piel.
Los tratamientos llevan alrededor de 30-45 minutos y por lo general se repiten cada 1 mes. En líneas generales, se requieren de cinco tratamientos para lograr sus objetivos. Durante el tratamiento facial, la mayoría de los pacientes sienten un leve malestar caracterizado como una sensación de quemazón o punzadas. También es necesario evitar broncearse antes y después de los tratamientos, y no se deben utilizar productos cosméticos el día del procedimiento. Una vez realizado el procedimiento, se pueden retomar las actividades normales, incluso la aplicación de maquillaje.
Para resumir, la decisión de someterse a un tratamiento con láser es muy delicada, y al igual que con todos los procedimientos, se deben evaluar las ventajas y desventajas. En particular, las personas de piel morena, para quienes existen mayores efectos colaterales que para las caucásicas. También es de suma importancia elegir con cuidado el médico que aplicará el tratamiento con láser. Siempre solicite una consulta en la que pueda interiorizarse acerca de la experiencia del médico con los tratamientos con láser y con pieles morenas. También consulte por cualquier tipo de problemas: decoloraciones de piel, cicatrices queloides o hipertróficas, o medicamentos que puedan tener algún impacto en el proceso de curación de la herida (esteroides, isotretinoin). Por último, los tratamientos con láser no son mágicos, sus expectativas deben ser realistas…tampoco es un tratamiento poco costoso.