Para muchas mujeres, incluyendo las de piel morena, nuestros rostros tienden a revelar los signos de envejecimiento antes que otras partes del cuerpo. Después de años de repetir las mismas expresiones faciales, junto con los efectos de la gravedad, se comienzan a formar líneas y pliegues de expresión. Tras repetidas expresiones faciales, los músculos que se encuentran por debajo de la piel la contraen y la pliegan, y crean las líneas típicas del ‘entrecejo fruncido’ que aparecen entre las cejas (también llamadas líneas), sobre el caballete de la nariz, sobre la frente, y en las esquinas de los ojos. Estas líneas se pronuncian más aún a medida que envejecemos y son más visibles en las mujeres, cuyos rostros suelen ser, por naturaleza, más expresivos que los rostros de los hombres. En los últimos años, se ha popularizado el uso de diferentes relajantes musculares, como una manera de reducir algunos de estos pliegues prominentes, y de ayudarnos a vernos más juveniles. Hoy en día, existen en el mercado tres relajantes musculares diferentes: Botox, Myobloc, y Dysport, siendo el Botox el preferido.
¿Qué es exactamente el Botox?
Botox es el nombre comercial para la neurotoxina toxina botulinum tipo A (producido por el laboratorio Allergan). Se produce por el bacterium Clostridium botulinum, y la forma cosmética de esta toxina se inyecta directamente en los músculos para reducir las líneas típicas del ‘entrecejo fruncido’. En realidad, la toxina bloquea los impulsos nerviosos desde el cerebro hasta el músculo. Esto lo hace al bloquear la liberación del acetylcholine químico. Por ejemplo, cuando se inyecta una pequeña cantidad de Botox en el músculo que causa la línea del ‘entrecejo fruncido’ glabellar, el músculo se relaja y debilita, dándole así a la piel un aspecto más suave y con menos arrugas. La inyección también puede retardar la formación de arrugas más profundas o nuevas. Se cree que el Botox se puede aplicar para aliviar migrañas, transpiración excesiva y espasmos musculares en cuello y ojos.
¿Qué sucede en las aplicaciones de Botox? Si está considerando aplicarse Botox, debe saber que el procedimiento es bastante simple, ocupa alrededor de 15 minutos de su tiempo y el período de recuperación es muy breve. Por lo general, Ud. se sienta en un sillón similar al del dentista, se le limpiará la piel con alcohol, y el dermatólogo aplicará las inyecciones de Botox con una pequeña aguja directo en los músculos que causan la línea del entrecejo fruncido. No se necesita anestesia porque el malestar es mínimo y breve. Tal vez, sienta entre cinco y diez pequeños pinchazos mientras se le está inyectando el Botox en las líneas del entrecejo. Si bien el Botox de inmediato comenzará a relajar estos músculos, no observará ningún cambio físico durante varios días. Debido a que el tamaño, ubicación y uso de los músculos faciales varían de una persona a otra, será el médico quien decida dónde aplicar las inyecciones, cuántas aplicar, y qué cantidad de Botox se le aplicará durante el tratamiento. Se puede retomar la actividad regular inmediatamente después del procedimiento, pero sí se le pedirá que no se recueste durante 4-6 horas después del procedimiento. Se puede aplicar maquillaje después, pero hay que tener cuidado de no aplicar presión sobre la zona durante varias horas.
¿Qué más hay que saber acerca del Botox?
En la primera semana de tratamiento se observa una notable mejora, que se prolonga durante el primer mes. A medida que pasan los días, se observa que los efectos del Botox comienzan a perderse gradualmente. Los efectos del Botox se extienden a 3-5 meses, pero la mayoría de las personas consideran otra aplicación después de 3-4 meses. Sin embargo, los médicos no recomiendan darse aplicaciones con demasiada frecuencia (menos de 3 meses entre una y otra), ya que los tratamientos tan continuos pueden causar atrofia muscular (debilitamiento).
Al igual que todos los procedimientos, existen riesgos y efectos colaterales potenciales, en su mayoría leves y, por lo general, relacionados a la inyección local. Después del tratamiento, tal vez se sufra un poco de dolor e irritación en la zona inyectada. En caso esto llegara a ocurrir, el dolor e irritación deberían desaparecer en 5-7 días sin tener ninguna aplicación. Algunos pacientes, en muy raras ocasiones, han presentado debilidad temporaria en los músculos próximos a la zona inyectada, o caída de los párpados (ptosis). Otras reacciones adversas menos frecuentes incluyen dolor en el rostro, y enrojecimiento de la zona inyectada. En general, los pacientes reportaron que estos efectos colaterales fueron temporarios, pero en algunos casos, duraron varios meses. De todos modos, ningún efecto limitó de manera significativa actividades de rutina. Cabe agregar, que no existen posibilidades de contraer botulismo de las inyecciones de Botox.
Si decide comenzar con los tratamientos de Botox, es recomendable conversar con su medico acerca de distintas cuestiones de salud antes de comenzar. Coméntele a su medico si ha tenido alguna enfermedad que afecte los nervios o músculos, si está amamantando o si quedará embarazada a corto plazo. Además, no debe someterse a tratamiento si la zona a inyectar está infectada, o si es alérgica/o a alguno de los ingredientes del contenido a inyectar, o si está embarazada. Por último, asegúrese de informarle a su médico de los medicamentos que toma, incluso los de venta libre contado o productos de hierbas medicinales, ya que estos pueden interactuar con el Botox.
Las aplicaciones de Botox sólo deben estar administradas por un profesional de la salud. Debe saber que estos tratamientos han sido aprobados sólo por la FDA, para personas entre los 18 y 65 años. Es aconsejable dirigirse a alguien con más experiencia en el tema, por ej. los dermatólogos. Sólo un dermatólogo puede decidir si un tratamiento de Botox es adecuado para Ud. Es por eso que le aconsejamos consultar con un profesional antes de tomar alguna decisión respecto de los tratamientos de aplicación de relajantes musculares.
Las inyecciones de Botox son uno de los procedimientos en cosmética que crece a pasos agigantados. En abril de 2002, la FDA aprobó la droga para reducir las líneas del entrecejo hasta 120 días. Sin embargo, el Botox se usa por profesionales legalmente habilitados, para tratar otras arrugas del rostro además de las especificadas en la FDA, como los labios, los ojos y el cuello. Es de suma importancia tener conocimiento de que el Botox es una droga bajo prescripción médica, y que justamente, sólo puede ser administrada por un médico calificado, en el lugar apropiado. Evite realizarse las aplicaciones de Botox con personas no calificadas, en lugares tales como salones de belleza, gimnasios, habitaciones de hotel, oficinas en domicilios particulares, y otros sitios de venta. Además, evite las “reuniones” de Botox. Al recibir tratamientos sin la experiencia o habilitación correspondiente, corre el riesgo de que le apliquen técnicas o dosis inapropiadas, en sitios que no reúnen las condiciones de sanidad necesarias. Ya que siempre existe el riesgo de que algún paciente reaccione a la medicación de manera adversa, es importante encontrarse en un sitio debidamente equipado, en caso hubiera que atender alguna emergencia.
Hyperhidrosis
Otro uso importante de la toxina botulinum es para el tratamiento de la hiperhidrosis –sudoración excesiva en axilas- que no se puede tratar con los antiperspirantes u otros tratamientos tópicos. Las inyecciones de botulinum ayudan a controlar la sudoración excesiva de la misma manera que tratan las arrugas del rostro. Se inyecta el químico en la axila, y entonces actúa bloqueando de manera temporaria las señales químicas que estimulan a las glándulas sudoríparas. Al no recibir las señales del cerebro, las glándulas dejan de sobreproducir sudoración. Si bien la inyección actúa de la misma manera que la de aplicación facial, estos resultados tardan un poco más en aparecer. Los pacientes recién observan una reducción en el nivel de sudoración varias semanas después de la primera aplicación. Los resultados duran 3-8 meses. Después de varias aplicaciones, los pacientes observan una reducción más estable en la sudoración. De todos modos, existe la posibilidad de que algunas glándulas no respondan al tratamiento, y el paciente continúe sudando un poco en ciertas zonas. Los efectos colaterales son similares a los de las aplicaciones en el entrecejo. Sin embargo, algunos pacientes sienten dolor en la zona inyectada, sangran, dejan de sudar por completo en las axilas, o sufren alguna infección.
Dysport y Myobloc
Los otros dos tipos de toxina botulinum son Dysport y Myobloc. Ambos tratamientos se administran de la misma manera que el Botox y tienen los mismos efectos, pero con algunas pequeñas diferencias. Dysport, el equivalente al Botox en la mayoría de Nueva Zelanda, Inglaterra y otros países de Europa, es producido por el laboratorio Ipsen Limited, y se utiliza para tratar pacientes de la misma manera que se usa el Botox. Es la misma toxina de donde proviene el Botox, botulinum tipo A, y originariamente se utilizaba para tratar desórdenes motores y varias clases de espasmos musculares involuntarios. En Nueva Zelanda, Dysport ya tiene aprobación de registro por parte de la Ley sobre Medicina, para el tratamiento de líneas en el entrecejo y sudoración excesiva en las axilas. También comparte los mismos riesgos y resultados que el Botox, a diferencia que el Dysport a veces se inyecta con más frecuencia que el Botox. Los profesionales en el exterior suelen aplicar las inyecciones cada 8-12 semanas. Este programa de inyecciones todavía no ha sido evaluado por la FDA.
Myobloc, un producto del laboratorio Elan pharmaceuticals, y su equivalente europeo Neurobloc son muy similares al Botox. A diferencia que, en vez de provenir de la toxina botulinium tipo A, Myobloc proviene del tipo B. Myobloc tal vez presenta resultados de acción un tanto más rápida, pero el efecto se pierde más rápido que el causado con las inyecciones de Botox (6-8 semanas para Myobloc contra 3-5 meses para Botox). Myobloc comparte los mismos riesgos generales que Botox y Dysport.
Las inyecciones de toxina botulinum han cobrado muchos adeptos porque son una manera rápida y apenas invasiva de ‘levantar’ a las pieles morenas. Como el procedimiento no es permanente y no requiere de un período de recuperación, con frecuencia, es una sencilla e inteligente alternativa a los drásticos procedimientos de anti-envejecimiento, que no suelen ser necesarios para las pieles morenas. Al igual que con cualquier otro procedimiento médico, la elección de recibir inyecciones siempre debe ser un tema para pensar y conversar bien con el dermatólogo.