Se sabe que, por lo general, las mujeres de piel oscura no envejecen tan rápido como las mujeres de descendencia europea. Al no ser tan necesarios los invasivos procedimientos anti-envejecimiento, las mujeres de piel morena suelen recurrir a cremas tópicas de anti-envejecimiento, relajantes musculares y sustancias de relleno facial. Además, muchas mujeres de piel morena recurren a micro procedimientos para reducir los signos de envejecimiento y mejorar el aspecto de la piel de lesiones producidas por el acné y la pseudofolliculitis barbae (vello encarnado).
Por definición, los micro-procedimientos son tratamientos no quirúrgicos e incluyen los exfoliación químicos y la microdermabrasión. Si bien estos procedimientos son relativamente sencillos y de bajo riesgo, es importante comprender de qué se tratan antes de lanzarse a estos tratamientos. Además, consulte con su dermatólogo para asegurarse de que estos sean los tratamientos adecuados para su tipo de piel. Por último, como mujer de piel morena, asegúrese de que el procedimiento sólo lo practique un profesional de la salud competente y con experiencia en este tipo de piel.
Exfoliaciones Químicas
Una exfoliación química es un procedimiento que consiste en la aplicación directa de una solución química a la piel. En las mujeres de piel morena, la exfoliación se aplica debido a una variedad de problemas. Se aplican para minimizar marcas oscuras o manchas, incluso el tono de piel, para suavizar la textura áspera de la piel, reducir arrugas, mejorar el acne y los vellos encarnados, exfoliar poros tapados, reducir la apariencia de los poros dilatados y suavizar cicatrices. Por lo general, es un tratamiento que se realiza en el rostro, pero también son adecuados para aplicar en cualquier otra parte del cuerpo que requiera de la disminución de estas imperfecciones.
La exfoliación consiste en la remoción de las capas superficiales dañadas de la piel. Exfolian las capas superficiales de la piel: el stratum corneum o la capa más superficial de la epidermis. También pueden estimular la producción de colágeno en la capa dérmica de la piel. La profundidad del procedimiento con exfoliación depende del químico utilizado, del tiempo que el químico puede permanecer en la piel, y de la vigorosidad con la que se lo aplique.
La mayoría de los agentes químicos superficiales de exfoliación se pueden utilizar con tranquilidad en la piel morena. Existe una amplia variedad de exfoliaciones, entre las que se encuentran: exfoliación a base de frutas, exfoliación con ácido láctico, exfoliación con ácidos alfahidroxi (ácido glicólico), exfoliación con betahidroxi (ácido salicílico), y en un 15 % a 20 % exfoliación con ácido tricloroacético (TCA) Estas exfoliaciones son las más suaves y se las pueden aplicar en varias concentraciones –por semana o intervalos más espaciados- para obtener mejores resultados. Se suele recomendar 4-6 sesiones de exfoliación para lograr óptimos resultados.
Agentes de exfoliación más profundos, tales como exfoliación con Obagi Blue, 35 % exfoliación con ácido tricloroacético (TCA) y exfoliación con fenol, deben aplicarse con extremo cuidado en pieles morenas. Estas exfoliaciones profundas, que requieren un período de curación de hasta 2 semanas, remueven la capa epidérmica de la piel, dejando la piel completamente desprotegida (similar a cuando se raspa la rodilla). No sin frecuencia, la piel se puede curar con pigmentación anormal: varias sombras más oscuras que su piel normal.
Al momento de realizar la consulta con el dermatólogo, analizarán los posibles efectos colaterales y decidirán qué tipo de tratamiento le otorgará a su piel mejores resultados. Es sumamente importante que el procedimiento se lleve a cabo por un profesional de la salud. En algunos estados, no se requiere de un título en medicina para realizar una exfoliación química. No obstante, ya que el procedimiento puede resultar dañino para este tipo de piel, recomendamos que sólo se realice por un profesional competente y con experiencia en exfoliación en piel morena.
La mayoría de las exfoliaciones químicas se realicen en condiciones de seguridad en el consultorio dermatológico. Ya que es un procedimiento relativamente indoloro, que lleva 10-15 minutos, no se requiere de anestesia. Por lo general, el rostro se limpia en profundidad y se seca con suavidad. Se aplica la solución –con una esponja, o cepillo u otro elemento de algodón- sobre la zona a tratar (o sobre todo el rostro, a excepción de ojos, cejas y labios). Durante la aplicación, se puede sentir picazón, punzadas o una sensación de quemazón o ardor. Esto se puede aliviar con la brisa de un abanico o la aplicación de compresas frías. Al término del proceso, sólo 10 minutos, tal vez se le rocíe la piel con una solución neutralizadora o agua, y luego se vuelva a limpiar. El médico le recomendará una crema o loción “post-exfoliación”. Después de realizado el tratamiento, es de suma importancia el uso de pantalla solar, ya que la piel quedará susceptible a sufrir quemaduras de sol. También, se puede aplicar maquillaje en la zona después del tratamiento, pero consulte con el médico cuánto tiempo debe esperar antes de maquillarse y qué marcas son mejores para su piel.
El dermatólogo le habrá recomendado la aplicación de ciertos productos que son de venta libre o se pueden obtener con prescripción médica. Tendrá que retomar el uso de estos productos unos días después de que el proceso de exfoliación se haya finalizado. Algunos productos como limpiadores con ácidos tópicos a base de frutas o alfahidroxi, cremas o lociones de uso diario, pueden colaborar al logro de una piel más suave, brillosa sin marcas o manchas. Del mismo modo, cremas con retinoide y antioxidantes, así como también los usuales productos recetados para el acné o el vello encarnado pueden contribuir a lograr el aspecto deseado más rápido.
Si bien los efectos colaterales son inusuales con la mayoría de las exfoliaciones superficiales, algunas mujeres han reportado mínimos signos de enrojecimiento, irritación, desecación, desprendimiento de piel, escamosidad, manchas oscuras o sequedad temporaria. Algunas exfoliaciones más profundas también pueden causar hinchazón importante, y hay un riesgo de sufrir marcas en la piel, infección o pigmentación anormal. Asimismo, después de la realización de una exfoliación química, existe una mayor sensibilidad al sol que puede resultar en algunas quemaduras. Seguir las indicaciones pre y post exfoliación minimizarán los riesgos de estos efectos colaterales.